La inyección de grasa tiene una larga historia en la cirugía facial y cosmética (técnicas que datan de finales de 1800). La transferencia de tejidos adiposos ha sido utilizada principalmente en el rejuvenecimiento facial, incluyendo los labios, las mejillas, la mandíbula, el mentón, la frente, las sienes, el alrededor de los ojos y la nariz. Hoy en día, la transferencia de grasa se utiliza con mayor frecuencia en el rejuvenecimiento de las manos, así como también para aumentar el volumen de los glúteos (levantamiento o lifting brasileño de glúteos) y el tamaño de los senos (aumento de senos autólogo). El rejuvenecimiento de los órganos genitales es cada vez más solicitado, el cual se logra por medio de inyecciones de grasa en los labios y en el pubis.

El lipofilling se utiliza para mejorar los resultados de la cirugía estética al rellenar las irregularidades que puedan ocurrir. La inyección de grasa se utiliza actualmente para corregir los defectos del aumento de senos, como el contorno de los implantes y los pliegues de la piel. La inyección de grasa tiene la ventaja de ofrecer a aquellas personas que quieren una cirugía estética sin uso de implantes, prótesis o materiales artificiales. Este procedimiento es para las personas que quieren usar sus propios tejidos.

El injerto de grasa es cada vez más utilizado y se ha convertido en un procedimiento muy popular. El lipofilling en el pecho ha sido popular en Europa y América Latina, pero en los últimos años, el lipofilling atraído más atención en Canadá y Estados Unidos.